Paisajes de norte a sur. Contraste de dos marinas en acuarela

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Cuadro de una cala de Conil, Cádiz

La variedad de paisaje que tenemos en España es realmente impresionante.

 

Los paisajes cambian totalmente de norte a sur y en eso estriba la riqueza y belleza de la que pocos países pueden disfrutar. En un espacio relativamente pequeño hay una gran variedad en muchos aspectos.

21  marzo 2017.

Lo cierto es que existe mucha variedad y contraste en muchas cosas pero por lo que a mi respecta y sobre todo a mi pintura lo que más me interesa es el paisaje. Muestro hoy dos acuarelas de dos lugares muy distintos.

Por un lado la luz de la costa de Andalucía en el extremo más al sur de las playas de Conil y Cádiz con un cuadro de una de las calas que forman parte de esta zona.

Se trata de una cala en la que los colores marrones, ocres exponen la luz de Andalucía en un paisaje de la cala del Tío Juan de Medina.

El mar en este cuadro también ocupa una parte importante del cuadro con tonos turquesa y azules aunque la parte más representativa es la zona de la pequeña cala con las personas en ella disfrutando de un día de playa.

Se trata de una acuarela que está pintada desde la zona más alta del lugar ofreciendo una perspectiva arqueada de esta bonita cala dejando una fina franja de cielo.

Una composición que utilizo a menudo en mis cuadros reservando gran parte del espacio al paisaje con un punto de vista hacia la tierra y poco espacio al cielo.

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Acuarela de una marina de La Coruña
Por otro lado el contraste con el cuadro anterior lo ofrece esta marina de La Coruña en la que presenciamos un cielo lleno de nubes amenazando tormenta.

No quiere decir que no existan días claros en Galicia y lejos de caer en el tópico lo cierto es que siempre la probabilidad de ver los cielos cubiertos es mayor pero no por ello el paisaje está exento de belleza. 

En este caso a diferencia del cuadro anterior el cielo cobra verdadero protagonismo ocupando gran parte de la superficie del cuadro. 

El cielo cae en aguada y se concentran los colores junto a la línea del horizonte para extenderse hacia arriba y aclararse a medida que nuestra mirada recorre el cuadro desde el horizonte hasta la parte superior de la acuarela.

Como comentaba al principio la riqueza y contraste de nuestro paisaje reside precisamente en esa variedad de paisaje que merece la pena recorrer y en mi caso pintar.

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