Niña caminando por la orilla del maro, oleo sobre lienzo.

Dos cuadros de escenas de playa en el Mediterráneo.

El ambiente del Mediterráneo y la atmósfera de un día de playa es el tema principal de esta pareja de cuadros.

Dos escenas de playa a diferentes horas del día, con luz de mañana y de tarde evocan momentos vividos por muchos en nuestras vidas.

24 Noviembre 2016.

El mar como protagonista de nuevo de dos de mis cuadros. Se trata de una pareja de cuadros al oleo realizados a partir de unos momentos vividos el pasado verano y que pude contemplar.

Me dio la idea de realizar esta pareja de cuadros de dos momentos del día muy distintos para capturar la luz diferente que hay en estos dos instantes.

En el primero que apreciamos a la izquierda y en el que se ve a una niña en la orilla del mar caminando con algo de dificultad al hacerlo sobre la arena húmeda y blanda de la orilla mirando a lo lejos quizás buscando a alguien conocido.

Pasa ante nosotros totalmente distraída y ajena como si no nos percibiese.

Esto es lo bonito de esta escena y de este cuadro, un momento propio de la persona en el que nos adentramos como observadores.

La luz de tarde en el Mediterráneo deja tonos verde tierra, reflejos blancos en el mar en la zona más próxima mientras que a lo lejos el mar cambia de un color azul ultramar claro que contrasta con el cielo más claro aún intuyendo la caída del sol.

La perspectiva de las olas oblicua se extiende de un lado a otro del cuadro controlando la composición de la pintura.
En el siguiente cuadro se trata de una escena en la que el observador, es decir, nosotros, nos encontramos más alejados, sobre la arena quizás mirando curiosos la escena que está teniendo lugar en la orilla con dos niños jugando.

Los brillos y la luz de mediodía hacen acto de presencia en este cuadro y se nota en el cambio de los colores que se aprecian en el mar, en los brillos y el modo en que la luz incide en el paisaje y lo cambia todo.

El color del mar también cambia siendo los tonos azules más intensos y protagonistas del cuadro. La luz como eje principal de toda mi pintura cambia el entorno en el que vivimos y el modo en el que lo percibimos.

Como he dicho en otras ocasiones la luz cambia también los recuerdos que tenemos de lugares y momentos vividos.

En este caso quería pintar estos dos cuadros del mismo tamaño, de temas similares pero con una luz muy distinta en momentos del día diferentes para percibir ese cambio y observarlo a la vez en dos pinturas.

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